martes, 24 de noviembre de 2015

RESOLVIENDO DUDAS FRENTE A LA NEUMONÍA



¿En qué consiste la neumonía?

La neumonía consiste en en la inflamación del tejido pulmonar ocasionada por un agente infeccioso. Recordemos que el pulmón esta constituido por dos partes principales:


¿Cuales órganos afecta?

1. Bronquios: tubos por los cuales pasa el aire.

2. Alvéolos: pequeños sacos de aire, en los que se realiza el intercambio de oxígeno que pasa a la sangre y dióxido de carbono que expulsa al exterior.


¿Qué ocurre en el organismo?

Los alvéolos se ven afectados irritándose e inflamándose por medio de liquido y material infeccioso, lo cual provoca que la respiración del individuo sea dolorosa.


¿Qué factores de riesgo aumentan la probabilidad de sufrir neumonia?

Enfermedades crónicas como la diabetes, insuficiencia renal, desnutrición, alcoholismo, adultos mayores de 55 años.


Primeros síntomas/ Cuadro clínico típico

Comienzo brusco  de menos de 48 horas de evolución junto con escalofrios, fiebre mayor a 37,5° tos productiva, expectoración purulenta (flemas con pus), dolor torácico de características pleuríticas (aumenta con la respiración).


¿Cuál es el diagnóstico que se da a partir de la neumonía?

Se basa en dos puntos fundamentales el primero es el diagnóstico clínico a través de los síntomas y signos previamente citados. El segundo es el diagnóstico de confirmación mediante pruebas de laboratorio, radiología torácica, y otras técnicas diagnósticas invasivas y no invasivas.


¿Debo preocuparme por un indicio de neumonía?

Este tipo de infección sino se ataca tiende a empeorar los síntomas iniciales, generando un cuadro de sepsis, alteración del estado de conciencia, falla renal, llegando inclusive hasta la muerte.


Tratamiento 

Se realiza con antibióticos, recetados por un médico. Este tipo de medicamentos son sustancias químicas potentes que tienen la capacidad de inhibir el desarrollo y/o destruir a otros microorganismos.

Es importante resaltar que mientras más rápido se inicie el tratamiento menos son las probabilidades que la infección se complique. Estudios indican que antes de la primeras cuatro horas luego de conocer el diagnóstico si se ataca la infección reduce la mortalidad, las complicaciones y la estancia hospitalaria.

Una buena alternativa para contribuir a la recuperación  es acompañar el tratamiento con los siguientes cuidados:
  • Hidratación.
  • Reposo.
  • Analgésicos y antipiréticos.
  • Oxigenoterapia según los niveles de oxigeno arterial que presente el paciente.
  • En pacientes con neumonía grave puede precisarse ventilación mecánica.

Prevención

  • Medidas de higiene: lavado de manos, uso de mascarillas para evitar contaminación y dispersión de gérmenes.

  • Abandono del hábito del cigarrillo: estudios indican que cinco años posterior a suprimir su consumo, la reducción de sufrir neumonía se reduce en un 50%
  • Vacunación anti-gripal: indicada para personas mayores de 60 años, enfermos crónicos, y/o inmunodeprimidos (a partir de los seis meses de edad) y en todas aquellas personas que al ejercer su actividad profesional (personal de sanitario, fuerzas de seguridad, profesores, cuidadores de residencias de ancianos entre otros que entren en contacto con personas de akti riesgo a las que les podian transmitir gripe.



Información tomada de: 
http://www.neumosalud.com/





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